Durante el encuentro celebrado en Teherán con motivo de la ceremonia de homenaje al líder mártir, el ayatolá Seyed Alí Jameneí, Qalibaf subrayó que la gran lección que debe extraerse de la vida del líder difunto es preservar la unidad de la comunidad islámica.
Asimismo, el político recordó sus viajes a Beirut durante la guerra de Líbano y su respaldo a las decisiones del jefe del Parlamento libanés, Nabih Berri, en consenso con la comunidad chií y en beneficio del pueblo libanés. Qalibaf enfatizó que, sin duda, la venganza por un líder tan magno no es otra cosa que liberar a todos los musulmanes de la opresión de Estados Unidos y el régimen sionista.
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